Puntos
Acumulación y canje según sus reglas, con límites por artículo y por plazo.
Puntos, nivel y ofertas personales viven en el teléfono, no en una tarjeta de plástico olvidada en casa.
Se ve cuánto se ha acumulado y qué se puede llevar con ello — antes de la compra, no después. La oferta encaja porque trata de algo que ya se usa, y no de un descuento para todos.
Hay varias mecánicas y se combinan: puntos, niveles, bonos, ofertas personales.
Acumulación y canje según sus reglas, con límites por artículo y por plazo.
Condiciones para subir y qué da cada nivel — visible, no escondido en las bases.
Paquetes de tratamientos o sesiones y saldo prepagado viven en el perfil.
Se arman con el historial de compras y visitas, no se mandan iguales a todos.
Puntos y condiciones valen para la familia desde un solo perfil — donde tenga sentido.
Un código en pantalla sustituye al plástico en caja y en la entrada.
Las reglas se describen una vez y luego funcionan solas: cuenta la aplicación, no una persona en caja.
Qué da puntos, qué los gasta, dónde están los límites y cómo funcionan los niveles.
Acumulación y canje pasan donde se paga, para que caja y aplicación no discrepen.
Definimos quién recibe una oferta personal y con qué motivo.
Cuéntanos tu escenario de cliente — propondremos los módulos adecuados y el alcance del primer lanzamiento.
Hablar de tu aplicaciónSí, si su sistema sabe entregar saldos y aceptar operaciones. La aplicación pasa a ser otra ventana al mismo programa.
Sí, con la conexión al sistema de caja. Así nadie tiene que elegir dónde pagar con puntos.
Sí: por categoría, por artículo, por parte del ticket y por caducidad — como decida.
No. Un bono es un paquete pagado de visitas o tratamientos; los puntos son un descuento acumulado. En la aplicación conviven sin estorbarse.