Acceso por número o correo
Un código en lugar de contraseña — más rápido y con menos motivos para abandonar.
Entrar con el número o el correo lleva segundos, y después la aplicación recuerda a la persona: sus pedidos, citas, documentos y puntos.
No hay contraseña que inventar ni formulario que rellenar para pedir algo. Se entra con el número y todo lo suyo está ahí — historial, documentos, puntos, su coche o su bono.
Un perfil guarda más que un nombre: cada sector mantiene en él sus propios objetos.
Un código en lugar de contraseña — más rápido y con menos motivos para abandonar.
Nombre, contactos y consentimientos — modificables y revocables.
Pedidos, citas, pagos y consultas en un mismo sitio.
Contratos, informes y certificados están en el perfil, no en un chat.
Coche, bono, mascota, familiar — aquello sobre lo que gira su escenario.
Un perfil para toda la red: nadie se registra de nuevo en cada centro.
Acceso y perfil se ajustan a lo que usted realmente pregunta — los campos de más ahuyentan.
Número de teléfono, correo o ambos, con código de confirmación.
Qué campos hacen falta, cuáles son obligatorios y qué puede cambiar uno mismo.
Coche, bono o cartilla de una mascota — lo que importa en su oficio.
Cuéntanos tu escenario de cliente — propondremos los módulos adecuados y el alcance del primer lanzamiento.
Hablar de tu aplicaciónNo. Catálogo, servicios y precios se ven sin entrar — el código se pide donde no queda otra: pedido, cita, puntos.
Suyos. Los datos de clientes pertenecen al negocio; los tratamos para que la aplicación funcione, y por indicación suya.
Sí, un perfil y tantos dispositivos como quiera.
Una persona puede pedir que borremos sus datos y lo hacemos. Lo que quede en su propio sistema lo decide su normativa.